¿En qué consiste el trabajo?:
El trabajo consistió en una aproximación al tema orden colonial partiendo de situaciones vivenciales y cotidianas: observación de imágenes de edificios de la ciudad de Santa Fe, situados en lugares conocidos por ellos, la observación de los rasgos de la mayoría de los habitantes de nuestra sociedad, también con imágenes, para compararlos con las de otros países de América y ver su similitud por el pasado en común que tenemos. Se procedió luego a que ellos detecten otras “huellas” del pasado colonial recuperando saberes y enriqueciendo así la actividad; esto se hizo a través de un formulario que me enviaron.
Luego se analizó cada aspecto de la organización colonial española: político-territorial, económico, grupos sociales y aspecto cultural.
Para el primer aspecto se utilizaron mapas escaneados, cuadros que debían completar, lectura de texto y de mapas conceptuales y actividades de completamiento y adivinanzas.
Para el aspecto económico también se recurrió al uso de mapas para que visualicen los distintos recursos y actividades que se desarrollaron durante este período y el análisis de un video acompañados de actividades de completamiento, confección de cuadros, una actividad de asociación compleja con imágenes.
Para el aspecto social se recurrió a utilizar pirámides ilustradas, una simple y otra más compleja para que luego puedan completar la información en un cuadro, a la que se le agregó una actividad de resolución de un crucigrama.
Por último, en el aspecto cultural se hizo hincapié en la mirada del español hacia los aborígenes y negros a través de fuentes primarias escritas y visual del transporte en un barco negrero y como esa mirada puede aún persistir en nuestro presente, cuando consideramos al diferente como inferior, se les propuso como actividad refutar argumentos de los españoles del siglo XVI y elaborar un epígrafe interpretando la imagen del transporte de negros. Para culminar se les solicito que realizaran un dibujo o escribir como harían un mural planteando la actitud de los españoles de antaño hacia los nativos y negros y otra actual afirmando la necesidad de vernos como iguales a pesar de las diferencias.
Así, se puede constatar que se partió del presente, fuimos al pasado y culminamos volviendo a nuestro presente dejando abierto una problemática que va más allá de la Historia y que recorre nuestra cotidianeidad cada vez más plagada de hechos recurrente donde no se considera la dignidad humana como esencia de nuestra naturaleza.
¿Cuál fue el propósito?:
El propósito con respecto a las TIC fue poder aprender a utilizarlas e implementar otras formas de vincularme con el objeto de estudio y con los alumnos, revalorizando los conocimientos que de ellas ya tienen y a mí me faltaba adquirir, sobre todo para que el espacio de encuentro entre ellos, el contenido y yo pudiera convertirse en un lugar de mayor disfrute de todos y que propicie aprendizajes significativos en el sentido cognitivo y socio afectivo.
Con respecto al área curricular, el objetivo que se persiguió -en realidad siempre lo tengo como brújula- es vivenciar a la Historia como un pasado que está vivo y no muerto, un pasado que está cerca de nosotros aunque no nos demos cuenta, un pasado que nos habla de quiénes, cómo y por qué nuestras sociedad -algunos rasgos de ellas- son de determinada manera.
La institución tuvo como propósito que nuestra capacitación abra una nueva etapa a la relación pedagógica con las TIC y que la sala de informática sea un espacio de mayor encuentro entre alumnos y docentes de distintas áreas.
En cuanto a los recursos e infraestructura, ha sido un capítulo aparte donde debimos sortear obstáculos que de antemano sabíamos que podíamos encontrar. En primer lugar, el anexo de la institución, lugar del curso a quien estuvo destinado el trabajo, se haya a más de veinte cuadras de la escuela sede, y ocupa aulas de una escuela primaria que posee sala de informática, que se debió solicitar permiso para su utilización a través de directivos. Si bien la comunicación entre ambos niveles es fluida, un problema eléctrico echó por la borda el plan de concurrir en la misma institución a utilizar las máquinas. Se debió entonces implementar el traslado de los alumnos a la escuela sede, con todo lo que ello implica (pedido a los padres, coordinación con los docentes que ocupan la sala, étc.) y resolverlos en el mediano plazo ya que el problema se suscitó unos días antes de llevar a cabo la implementación del sitio. Esperamos el año que próximo contar ya con un solo edificio para el secundario, que no haya más anexo, y si sala de computación.
¿Qué se logró?:
En cuanto a los objetivos pedagógicos didácticos propuestos, y mencionados anteriormente, puedo afirmar que se cumplieron.
Considero que el gran cambio por destacar es el actitudinal que permite que se logren luego los otros. La actividad fue placentera, y esto quedó demostrado en la amplia participación de todos los alumnos -aún aquellos que durante el año parecían estar ausente dentro del aula-, y en la forma que se dirigieron entre ellos, con las computadoras, hacia el docente y hacia el objeto de estudio; fue otra forma de abordaje donde el placer, repito, estuvo presente, y esto -lo sabemos los docentes- es el gran ausente en las instituciones y lo que impide lograr aprendizajes.
Pude observar alumnos seguros de si mismos y confiados en la posibilidad de resolver desafíos cognitivos aprendiendo, alegres aún cuando debían rever la actividad que no habían resuelto satisfactoriamente, o me llamaran para que los asistiera. No constaté actitudes de rechazo, desgano y de cumplimiento formal. Vi rapidez en la ejecución de las tareas, no sólo porque poseen conocimientos sobre el manejo de las computadoras sino porque estaban concentrados en lo que debían hacer.
El placer, a pesar de mis temores, estuvo presente también en mí; la incertidumbre ante lo nuevo no logró opacarlo, y el resultado fue un espacio de disfrute y reencuentro con el eros de la tarea de educar, enseñar y aprender.
Lo más destacable de la experiencia:
Detallado con anterioridad: La recuperación del PLACER en la tarea de aprender -la mía y la de ellos- y la de enseñar en un ambiente no hostil.